Actividad 2: Factores de los que depende el cultivo de la vid y cata «Bodega Callejuela».

1. Factores de los que depende el cultivo de la vid.

Los factores que nos indican dónde podemos o no cultivar la vid son fundamentalmente la temperatura y precipitación, es decir, los factores climáticos, aunque existen más elementos como la insolación, humedad, cercanía al mar, etcétera pero son de «menor importancia».

La vid tiene unas necesidades básicas de temperatura que oscilan entre los 10º y 20º C. Mientras la planta se encuentra dormida o en reposo vegetativo estos límites pueden ser menores pero una vez que la planta se «despierta» se deben mantener los valores dichos anteriormente. Sin embargo, cuando comienza la maduración del fruto la temperatura debe se sobrepasar los 16ºC aproximadamente para que exista una maduración óptima.

El otro elemento clave que debe darse para el cultivo de este vegetal es que exista una precipitación óptima, aunque la vid no es un ser vivo que necesite de grandes cantidades de agua. La precipitación más beneficiosa oscila entre los 500 a 600 mm (litros de agua por metro cuadrado de agua) al año, aunque en lugares donde la precipitación puede ser menor existen laboreos que ayudan a retener el agua como «el aserpiado» típico del marco de Jerez o sistemas de regadíos. En el caso de exceso de lluvia, con la posibilidad de crear encharcamiento, favorece el ataque de hongos a la vid.

La vid también necesita una buena insolación por lo que se orienta de tal manera que se pueda aprovechar de la mejor manera posible los rayos de sol. Los cambios moderados de temperatura respecto el día a la noche son beneficiosos, por lo que es positivo su cercanía al mar ya que este regula las temperaturas.

Por otro lado, los factores edáficos o del suelo no son tan importantes a la hora de querer plantar una viña, ya que gracias a muchos siglos de investigación y de prácticas hemos podido labrar el suelo a nuestro antojo pudiendo convertir un erial en un terreno cultivable para nuestras preferencias. Como podemos ver por ejemplo en esta noticia: Crear un ecosistema ‘de la nada’ para producir vino ecológico donde leemos que consiguió desalinazar 4 hectáreas de terreno y plantar un viñedo.

Por último, teniendo en cuanto los factores dicho anteriormente, especialmente la temperatura y precipitación, nuestro cultivo de la vid también vendrá afectado según el tipo de variedad que queremos plantar, ya que cada variedad tiene unas características especiales. Para ello, podemos usar, entre otros índices, el Índice de Winkler.

2. Cata de Vinos «Bodega Callejuela».

El lunes 12 de noviembre pude realizar la cata de tres vinos de la Bodega Callejuela situada en Sanlúcar de Barrameda, Cádiz. Todos ellos elaborados con la variedad de uva Palomino. A continuación pondré una breve valoración de cada uno ellos:

«Las Mercedes de Callejuela»

vino-las-mercedes-de-callejuelaPago: Añina. Vino: Blanco. Graduación Alcohólica: 12% vol.

Visual: Amarillo pajizo, oro nuevo, con una brillantez media.

Olfativa: Plátano, melocotón… Intensidad media.

Gustativa: Equilibrado, baja acidez, elegante.

 

 

«Soleras del Almacenista, crianza biológica» 

DO Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda.

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Añada: 2014. Vino: Manzanilla. Graduación Alcohólica: 16% vol.

Visual: Amarillo pajizo, dorado, con una brillantez media.

Olfativa: Intensidad media, almendra, mantequilla.

Gustativa: Untuoso, redondo, sápido.

 

 

«Blanquito» Manzanilla Pasada.

blanquito1DO Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda.

Añada: 2014. Vino: Manzanilla. Graduación Alcohólica: 15% vol.

Visual: Amarillo dorado, con una brillantez media.

Olfativa: Almendra, manzana.

Gustativa: Sápido, seco, postgusto largo.

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